Ante las previsiones de que en apenas unas semanas el Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) lleve a cabo el primer aumento en las tasas de los fondos federales desde 2006, el Banco de México (Banxico) se prepara para una subida eventual de sus tasas de interés clave.

Con el objetivo de consolidar el valor del peso, el Banxico podría elevar la tasa de interés referencial en cualquier momento, adelantándose incluso a las modificaciones previstas por el Fed.

¿En qué le afectan estos cambios a usted como inversionista? Si pensaba invertir en bonos, debería saber que este es el momento de hacerlo.

Cómo funcionan los bonos

Los bonos son un práctico instrumento financiero con el que cualquier persona puede iniciarse en el ámbito de las finanzas y obtener beneficios asumiendo un riesgo mucho menor que con otras operaciones financieras más complejas.

Tanto las entidades privadas como los gobiernos recurren a esta fórmula para financiarse: emiten títulos de deuda con intereses de renta que pueden tener carácter fijo o variable y se comprometen a devolver ese capital al inversionista con los intereses estipulados en cada caso.

¿Qué tipos de bonos existen en el mercado?

En la clasificación de los tipos de bono se tienen en cuenta algunas variables tales como:

– Riesgo y calificación.
– Tipo de rendimiento.
– Origen de la emisión de los bonos (públicos o privados).
– Tipo de intereses.
– Fecha de vencimiento.
– Fecha de cobro de intereses.
– Posibilidad de canje por acciones de nueva emisión.

Estas y otras muchas variables hacen que dentro del mercado de los bonos existan ejemplos de diferente tipo. Entre los bonos que emite el Gobierno mexicano los más conocidos son:

– Certificados de la Tesorería de la Federación (CETES)
– Bonos de Desarrollo del Gobierno Federal denominados en Unidades de Inversión (UDIBONOS)
– Bonos de Descuento del Gobierno Federal con tasa fija (Bonos M)
– Bonos de Desarrollo del Gobierno Federal (BONDES D)
– Bonos de Protección al Ahorro (BPA’s)

¿Por qué invertir en bonos?

Es evidente que cualquier operación financiera entraña una serie de riesgos. Sin embargo, por sus características específicas, invertir en bonos siempre es una opción más segura y especialmente recomendada para aquellas personas que no tengan demasiada experiencia en este ámbito.

Estos son algunos de los motivos por los que usted debería considerar la posibilidad de invertir en bonos:

1. El mercado de los bonos es mucho menos volátil que el de la bolsa: aunque es cierto que también la tasa de ganancia es inferior con respecto a otras operaciones bursátiles que entrañan más riesgo, los bonos se comportan de una manera particular en el mercado de inversiones, siendo mucho más estables. Esta característica los convierte en una opción a tener en cuenta por aquellas personas que necesitan balancear su cartera de inversiones y que además pueden utilizar estas operaciones como complemento de su actividad bursátil.

2. Los intereses y el abono de los mismos se fijan con el emisor: el inversionista compra el bono directamente al emisor, por lo que negocia con él las características del préstamo que está efectuando. Esto implica el establecimiento de períodos para la realización de los pagos (generalmente trimestrales o semestrales, aunque también pueden ser semanales, mensuales o anuales) y el tipo de interés del bono (que puede ser fijo o fluctuar en función de los mercados).

3. Precios más ajustados al valor del mercado: cuando se transan los nuevos bonos recién emitidos en el mercado primario, el valor de estos es muy cercano al del valor con el que sale al mercado, esto es, al valor facial.

Quiénes pueden invertir en bonos

El mercado de deuda o de renta fija (aquel en el que se emiten los bonos) es una alternativa financiera interesante por las características que ya hemos citado: menos volatilidad y mayor flexibilidad a la hora de negociar las condiciones de compra. Así pues, cualquier pequño inversionista puede efectuar operaciones dentro de este mercado de una manera más o menos segura.

Por otro lado, se trata de un mercado especialmente orientado a aquellos inversionistas que necesitan acceder al dinero procedente de unos intereses fijos con una determinada regularidad y que encuentran en los fondos de inversión una respuesta eficiente a estas necesidades.

Cómo invertir en bonos

Ahora te enseñaremos como Invertir en Bonos paso a paso.

Adónde acudir

El Gobierno de México financia su gasto a través de las modalidades de bono anteriormente citadas. La manera más sencilla de invertir en bonos es a través del portal CetesDirecto, una web habilitada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público con el objetivo de incentivar la compra de bonos gubernamentales.

Desde este portal se puede acceder a información detallada sobre los bonos que emite el Gobierno (CETES, BONDES, UDIBONOS, ENERFIN…), calcular el monto que se desea invertir, analizar los plazos de inversión más convenientes y obtener una estimación del rendimiento que reportará dicha inversión.
Abrir una cuenta es un procedimiento totalmente gratuito y en ningún caso este servicio cobra comisiones a sus usuarios.

Otra alternativa es acudir a una sucursal de BANSEFI donde recibirá toda la información necesaria para gestionar una compra de bonos.

Mínimo para comenzar a invertir

Todo depende en gran medida de cuáles sean sus expectativas como inversionista, pero en bonos la inversión inicial mínima es de 500 pesos. Todos ellos tienen un precio nominal de 100 pesos, lo que supone que, una vez cumplido el período establecido, el emisor los podrá vender por ese valor y se habrá embolsado además los intereses correspondientes.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que debido a otros factores del mercado, en el momento del canje, las cifras de compra / venta pueden haber sufrido modificaciones.

Recomendaciones antes de invertir en bonos

Como inversionista debe saber que al adquirir bonos (en cualquiera de sus variables) está asumiendo algunos riesgos financieros determinados por factores externos y solo predecibles hasta cierto punto. Entre todos estos aspectos destacamos:

1. La rentabilidad de un bono está reñida a la solidez de la empresa emisora. Este factor determina además la rentabilidad del bono. Se trata de una relación inversamente proporcional: cuando la empresa pierde solidez, el valor del bono aumenta, pero el inversionista está asumiento a su vez mayores riesgos.

2. A igualdad de rentabilidad, es mejor invertir en bonos de empresas cotizadas. Los intereses obtenidos pueden ser ligeramente inferiores, pero también lo es el riesgo de que esos cupones (intereses periódicos) nunca lleguen a cobrarse.

3. La inflación modifica sustancialmente su rentabilidad real. Al contrario de lo que sucede con otro tipo de actividades financieras, los bonos deben concebirse como una inversión permanente para poder extraer de ellos mayores beneficios. A la rentabilidad nominal de un bono hay que descontarle siempre el efecto provocado por la inflación: cuanto menor sea esta, más se beneficia el inversionista.

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